La letra pequeña de la distancia a veces duele, pero la solución es sencilla cuando al mirarnos, hacemos grandes todas esas cosas que pueden parecer pequeñas.
Eres el vuelco en el corazón tras una buena noticia. Lo que se siente al volar por primera vez en un avión. Ese cosquilleo en el pecho los 10 segundos antes de verte. Los nervios, las prisas, el deseo cuando la vela se apaga. Un regalo inesperado que ha cambiado tanto mi vida. Que ya no entiendo de los días, de las horas o minutos, si no es una cuenta atrás que termine con tu mano en mi cintura y mi boca en tu sonrisa.
Muchos hablan del amor cuando ni siquiera han sentido nada. Como si el amor no fuese eso que llega una vez en la vida y descoloca hasta el más mínimo rincón de tu vida. El amor no se elige. El amor llega cuando menos te lo esperas. Como las mejores cosas en la vida. Nadie elige salir a dar un paseo y que la lluvia te cale hasta los huesos. Como tampoco nadie elige salir a la calle y que ocurra algo maravilloso. Como cuando estás solo en casa y miras por la ventana. A lo lejos, en lo más alto del cielo, ves la estela de un avión que en cuestión de minutos cruzará el planeta entero. Y a esa misma velocidad, todos los recuerdos sobrevuelan también tu mente y rondan por tus pensamientos. ¿Recuerdas cuando viajábamos juntos en un avión cogidos de la mano? ¿Recuerdas aquellos tiempos no tan lejanos, pero a la vez tan distantes? ¿Recuerdas aquellos días en que me prometías que jamás nos separaríamos? Como si el amor no se clavara bien adentro cuando recuerdo las noches en las que amanecí abrazada a ti, noches que ahora se sienten tan lejanas...
Como si el amor no fuese el haber recorrido un día 2000 kilómetros para pasar los mejores días de mi vida y para hacer realidad mi sueño. Como si el amor no fuese el volver a recorrer el mismo número de kilómetros de nuevo para conseguir un abrazo más.
Como si no me hubiese sentido nunca en la cima del mundo y sentir que tocaba el cielo con mis manos...
Como si en realidad no sintiese lo que acabo de decir cada vez que rozo tus labios...

No hay comentarios:
Publicar un comentario